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Cala “El Hierro” en Fuerteventura, una playa de cine

La playa donde la película es tu viaje. Las playa donde la arena son ‘palomitas de maíz’. 

Muchas han sido las playas o calas utilizadas como paisajes paradisíacos en rodajes fílmicos de gran audiencia. Pero una cala que Fuerteventura guarda como un trocito escondido entre su paraje volcánico y árido, es una verdadera playa de cine.

Su aparente arena es totalmente blanca, pero si fijas mejor la mirada notarás que los granos de ésta, parecen ser palomitas de maíz. Muchas, montones, una cala llena de palomitas. Y la mejor película que habrá en cartelera jamás: tu propio viaje.

Escondida entre el pueblito pesquero de Majanicho y el puerto de Corralejo, por un camino sinuoso que suele ser muy recorrido a pie o en bici, con una constante del color oscuro del paisaje que sólo contrasta con el cielo, se atisba como un pequeño remanso donde las olas chocan no invitando a nadar sino a contemplarlas. Un sitio perfecto para tumbarse, respirar hondo y comprobar que los paraísos existen. 

Es increíble tomar las “palomitas” de la playa, todas diferentes y con esas formas esponjosas, como producto totalmente de la naturaleza. Es asombrosa su perfección. 

La cala del  “El Hierro” ubicada como tal geográficamente, pero mucho más conocida popularmente como “playa palomitas”, se encuentra rodeada de rutas secundarias de Fuerteventura. Rutas que suelen  recorrerse en armonía con el medio ambiente, por ello es poco frecuente encontrar señalización de las calas que figuran en su trayecto.  

Quizá también sea debido a lo poco fácil de encontrarla que aún se encuentre como está. Alejada de tanta visita su constitución natural se mantiene perfecta. Desde el camino se nota inmediatamente por ser la única cala de playa blanca. Al reposar en ella, la paz que brinda el oleaje se refleja como el eco del silencio que todo a su alrededor repite. En este sitio te encuentras cara a cara con la naturaleza.

Con Majanicho como referencia, describimos este asentamiento con un encanto que también estriba en su pequeño tamaño de poblado pesquero, así, es fácil ubicar la cala tomando dirección a Corralejo, o bien saliendo de Corralejo, de uno de los puntos más cercanos al puerto, por el camino secundario hacia Majanicho. Por la zona se encuentran muy pocas construcciones sencillas pero el mar delata por las barcas que en él faenan. Las gaviotas no son tan numerosas, así que todo indica que es un lugar de explotación pesquera a pequeña escala.

Cada una de las “palomitas” de la playa, son los restos de coral que es arrastrado a la playa. Es muy curiosa la concentración que ha logrado la naturaleza formando una cama blanca con ello y sólo en este punto de toda la isla. De la misma manera, se encuentran cristales de mar, que son estos restos de vidrio que se pulen con el golpe del oleaje. 

Una cala además que permite el acceso a perros, punto a destacar porque muchas de la playas de la isla tienen el acceso restringido a las mascotas. 

Estar en esta playa es como rodar una muy buena secuencia de cine. La banda sonora es el mar que algunas veces le da notas al viento. El sol ilumina y refleja por el efecto de “las palomitas”, y uno respira hondo, inundando los pulmones de ese aire salado que sabe a tranquilidad y libertad.

Definitivamente es un paraíso muy recomendable para visitar y experimentar esa sensación de sorpresa que hace inolvidables nuestros recorridos.

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